Una cultura que aún no ha sido “adoptada”

por: Andrea Monroy

Beatriz y Verónica son madres de hijos adoptivos, para ellas la adopción es algo que les ha cambiado la vida. Los hijos adoptivos son educados de diferentes maneras y desarrollan diferentes personalidades. Los hijos de ambas se podría decir que no tienen nada en común, solamente los une el lazo de que fueron acogidos por familias que realmente deseaban tener un hijo.

La adopción empieza con el deseo de tener un hijo(a), pero es mucho más que sólo eso, se debe pensar más allá de adoptar solamente para que María no se sienta sola, o para que Pedro tenga alguien con quien jugar, o para que mi esposo pueda celebrar el día del padre.

 Se necesitan muchos trámites legales que los padres tienen que llevar a cabo para poder adoptar un hijo(a). “La adopción es el procedimiento legal que permite a una niña o niño a convertirse, en términos legales, en hija o hijo de sus padres adoptivos, distintos de los naturales.”[1] Los significados con respecto a este tema varían de persona en persona, para Beatriz, madre de dos hijos biológicos y madre adoptiva de una niña, la adopción es: “Algo increíble, una oportunidad de dar y recibir amor.”

            Es importante recalcar que los niños adoptados tienen los mismos derechos que los hijos biológicos, en el momento en que estos son tomados en el ceno de una familia, éstos toman el papel de un hijo biológico. Verónica, madre de 3 niños adoptados, le encuentra un significado  diferente: “Para mí la adopción es como leí una vez, tener un hijo adoptado es aquel que se tiene en el corazón en lugar de en la panza”.

La adopción se lleva a cabo principalmente para que los niños abandonados, puedan tener una familia y vida digna, además para los padres que desean tener un hijo y por razones fisiológicas no pueden, cuenten que con esta excelente alternativa para formar una familia.

La mayoría de las veces los niños son llevados a casas cunas desde muy pequeños por sus madres o padres biológicos, por diferentes razones, esto hace que ellos adquieran más posibilidades de ser adoptados. Además las parejas o padres solteros que adoptan los prefieren desde pequeños y esta es una de las pocas característica que los padres que van a adoptar pueden elegir. “No escogí la edad, simplemente así lo acepte. Tenía 4 meses de nacida cuando la adopte.” Dice Beatriz Elena.

 

Una cultura que aún no ha sido “adoptada”

La cultura que se tiene en México acerca de la adopción es relativamente poca, las personas prefieren no adoptar a niños mayores de 6 años y sobretodo se niegan a adoptar  a niños con discapacidades físicas y mentales, “Es un riego que corres, porque al adoptarlos recién nacido no sabes que te depara el futuro, es igual que cuando tienes un hijo biológico,  solo que aquí además no tienes información genética”, comenta Verónica al hablar sobre las discapacidades físicas.

En una encuesta realizada vía correo electrónico durante el mes de Abril del 2008, a padres  de familia mexicanos de entre 28 a 40 años de edad, de diferente nivel social, se constató que la mayoría, el 72%, de los padres, sí llegaran a adoptar, adoptarían a niños de entre 0 y 4 años de edad, nunca adoptarían a alguien mayor, el 12%  dice que no le llegaría a importar la edad del niño(a), si realmente quisieran adoptar y el 16% dijo sí adoptarían podrían adoptar a un adolescente..

Lo que se da mucho en México, en poblaciones socio – económicamente bajas, es que los hijos pasan a ser cuidados como propios por hermanos, abuelos, parientes en sí y los hijos se sienten más familiarizados con la o las personas que los criaron que con sus  padres biológicos. Esto es un tipo de “adopción” no legal, una manera en que los padres biológicos otorgan el consentimiento a sus familiares para que cuiden a sus hijos.

La sociedad ha influido a lo largo de los años sobre los niños adoptados, las opiniones son muchas en cuanto a esto, madres de niños adoptados difieren en resoluciones con respecto a esto, Beatriz, madre de una niña, ahora joven, adoptada, dice: “no existe sólo una discriminación por parte de la sociedad hacía los niños adoptados, sino muchas.” En cambio Verónica, constata: “No, actualmente no creo que exista discriminación hacía los niños adoptados, pero eso depende mucho de los papás, en uno esta en que sean tratados como iguales. Son iguales, sólo que ellos nacieron de una manera diferente, así como hay niños de cesárea, naturales, de probeta,  ellos nacieron de una manera diferente, pero son hijos al fin.”

Una larga espera                      

Existen dos tipos de adopciones de acuerdo con el Código Civil, la simple y la plena. En la primera el acta de nacimiento contendrá datos del adoptado y el adoptante, testigos, datos especiales y de la resolución judicial. Se hace la anotación respectiva al acta de nacimiento. También el adoptante no podrá contraer matrimonio con el adoptado o sus descendientes. El parentesco existe, solamente, entre adoptante y adoptado. El adoptante y el adoptado tienen el derecho y obligación recíprocos a brindarse alimentos. El segundo tipo de adopción, la plena, en donde el acta de nacimiento contendrá los mismos datos requeridos para hijos consanguíneos, el adoptante no puede contraer matrimonio con el adoptado o con sus descendientes, se extiende esta limitación de grado en línea recta ascendiente o descendiente y en línea colateral hasta tercer grado, esto quiere decir que no se pueden casar con parientes como hijas, hijos, tías, tíos, primas, primos hasta el tercer grado del que adopta, salvo con una dispensa, el parentesco existe entre adoptante, adoptado y los familiares consanguíneos del primero además tienen derecho y obligación recíprocos a brindarse alimentos entre adoptante y adoptado.

 “Los trámites no fueron muy laboriosos porque no lleve el procedimiento legal (sé que esto no debe hacerse). La verdad es que utilice las influencias y conocidos y me brinque muchos de los pasos que hacen tardado al procedimiento” dice Beatriz, madre de 54 años de una joven de 20 años de edad. 

 

Desde mi punto de vista, deberían de cambiar varios aspectos en la forma de adopción del DIF, primero, aprobar un ordenamiento jurídico de adopciones en un marco legal más amplio y sustituir el manual de procedimientos que opera actualmente y modernizar, agilizar y hacer más confiable el sistema que se encarga de las adopciones en México. Se debería de contar con un sistema seguro y confiable, que beneficie tanto al adoptante como al adoptado.

 

Los requisitos para poder adoptar son varios y se pueden consultar vía Internet en varias páginas informativas o en la siguiente página: http://www.euroadopt.org/requisitos.htm

Para llevar a acabo estos trámites se realizan estudios socioeconómicos y psicológicos por parte del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), y esta institución es la encargada de autorizar o rechazar la demanda de adopción por parte de una pareja.

La misión del Sistema Nacional del DIF es proteger a las niñas, niños y adolescentes en total desamparo, brindándoles albergue, alimentación, educación y los cuidados necesarios para su sano crecimiento, físico, mental y social.

Al mismo tiempo, procura reintegrarlos a un hogar como espacio natural e idóneo para su desarrollo armónico, por lo cual los promueve en adopción, una vez que se ha definido su situación jurídica y cuando no existe ningún tipo de vínculo con la familia biológica.

La institución promueve preferentemente la adopción entre parejas o personas solteras nacionales, pero, de acuerdo con la Convención sobre la Protección de Menores en Materia de Adopción Internacional que se concluyó en La Haya Países Bajos en l998, la cual fue suscrita por el gobierno de México, el DIF tramita también la adopción de niños y niñas mexicanos por parte de ciudadanos extranjeros, y además es autoridad central en materia de adopción internacional.

En caso de que los padres cumplan con todos los requisitos y presenten  los documentos, pasarán a una lista de espera, donde permanecerán hasta que un niño(a) se les asigne, esto se hace de acuerdo a un procedimiento por medio del cual se evalúan las necesidades del niño(a) además como el perfil psicológico y las expectativas del solicitante. Si los solicitantes viven fuera del país, la documentación deberá presentarse en español y estar certificada ante un notario público del país de origen y legalizada ante por el consulado mexicano además es necesario contar con la autorización del país de residencia para adoptar a un menor mexicano.

Después de que se realizan los trámites, el tiempo de espera es de 8 meses a 1 año para poder adoptar a un menor, este es un tiempo bastante largo debido a que se debe de regularizar la situación jurídica de los menores que se pretenden dar en adopción. Los adoptantes no pueden escoger al menor, solamente pueden escoger el sexo y la edad del mismo.

A veces se podría pensar que los valores que se promueven dentro del DIF son solamente habladurías, pues, si buscan mejorar la calidad de vida del infante y por otro lado se tardan meses, incluso años en los procesos, esto es una contradicción, pues deberían de agilizar los trámites, constatándose rápidamente de que la familia que desea adoptar es la adecuada y de ésta manera lograr que el niño(a) pertenezca a un hogar a una familia lo más pronto posible.

Los trámites de adopción son gratuitos si se realizan en una casa del DIF, si se realizan en instituciones privadas sí hay un costo y varía dependiendo de la institución y de los costos procesales. Existen actualmente personas que tratan de ponerse de acuerdo directamente con las madres de los niños para adoptarlos, hacen los trámites legales por aparte  con consentimiento de alguna casa DIF y se encargan de todo, esto con el fin de agilizar los trámites burocráticos. 

Verónica, ahora de 50 años, recuerda los trámites y la suerte con la que ella y su esposo Felipe, Pipe, como ella le llama, contaron en el momento en que adoptaron: “Según la Institución, que nos ayudó a adoptar, hay algunas casas cuna que te piden muchos requisitos, en nuestro caso visitamos algunas y en ninguna nos aceptaban como candidatos, por la edad que teníamos y los pocos años de casados que teníamos (27 años yo y 31 Pipe y 3 años de casados). En eso supimos de una casa en que la señora que la tenia era muy amiga  de la familia de Pipe y debido a esa relación fue que nos aceptaron y nos dieron preferencia.  El problema no solo es que cumplas los requisitos sino que también en todas las instituciones hay lista de espera de personas interesadas en adoptar, por ejemplo en el DIF de Monterrey en ese tiempo había una lista de 44 parejas en espera de un bebe.  En nuestro caso fueron como 3 meses de que iniciamos los trámites a que nos dieron a nuestro primer hijo.”

            Muchas veces los laboriosos trámites burocráticos retrasan la adopción, esto también a veces es porque se necesita constatar que las condiciones de vida van a mejorar para la vida del adoptado así mismo como del adoptante. También lleva a que padres desesperados o ansiosos por tener un hijo(a), busquen diferentes alternativas, que no cumplen con todos los procesos legales requeridos por el gobierno.

 

Un pasado borrado

Al momento en que se adopta a un menor, sus antecedes pareciera que son borrados, el o la niño(a) no puede contar con un árbol genealógico de acuerdo a las Reformas del Código Civil  para el Distrito Federal y el Código de Procedimientos Civiles que dice que las adopciones son plenas y la Ley prohíbe dar antecedentes del menor que se pretende adoptar. Este es un grave problema, debido a que se necesitan saber los antecedentes del menor en caso de que se enferme o tenga antecedentes de insuficiencia mental. Los antepasados, en la vida de una persona, es algo muy importante ya que afectan en el ADN y por medio de éste se pasan de generación en generación muchas características únicas de los familiares.

Es imposible tratar de borrar la historia de un niño(a), es parte de su vida, se quiera o no y el hecho de que fue procreado por dos personas, ajenas a él o ella, se debe de tener en cuenta, aunque los padres adoptivos quisieran haberlo o haberla concebido es algo que no se puede cambiar y esto conlleva a infinidad de problemas en un futuro. La información que se les da a los padres adoptivas es demasiado raquítica, “A  nosotros solamente nos dieron  la información médica del parto, como la edad de la señora, peso, estatura, y una calificación que se les da a los bebes cuando nacen.” Recalca Verónica.

    

Después de que un niño es adoptado no se puede “transferir”, por decirlo de alguna manera, a otra persona, éste, como ya se mencionó, adquiere los mismos derechos y obligaciones que un hijo biológico y además su papel como éste es irrevocable.

 

¿Cuál es el momento de la verdad?

Durante la encuestan se planteó una pregunta acerca de lo que los padres piensan sobre decirle a sus niños que son adoptado y a que edad, los resultados arrojaron respuestas impresionantes, un 80 % de los padres entrevistados dicen que sí se les debe de decir y desde temprana edad, estar constantemente diciendo la palabra adopción y sobretodo verlo como algo común y corriente, en 20% de los entrevistados, dicen que ellos tratarán de ocultarlo el mayor tiempo posible, que no tiene caso que los niños sepan, ni que se lleguen a enterar nunca, ¿Para qué? ¿Cuál es el fin? Dicen que el que lo sepan no cambia absolutamente nada.

Los psiquiatras de niños y adolescentes recomiendan que sean los padres mismos quienes informen al niño acerca de su situación especial. A los niños se les debe de instruir acerca de su adopción de una manera que ellos puedan entender de acuerdo a su edad.

“No se puede ocultar, tarde o temprano sale la verdad.  Y no hay edad correcta para decirles, lo mejor es que ellos crezcan sabiendo.  Hay dos aspectos importantes que cuidar en esto: crecer en una mentira, o bien, decirles que su “mamá se murió” eso los hace crecer con sentimiento de culpa.  Para nosotros ellos son nuestros hijos y para ellos nosotros somos sus padres, no hay más”, es el punto de vista de Verónica.

 

Existen dos puntos de vista sobre cuándo se le debe de comunicar a un niño que es adoptado. Muchos expertos creen que se debe informar al niño a la edad más temprana posible. Este enfoque permite al niño la oportunidad de poder aceptar la propia idea e integrar el concepto de haber sido “adoptado”.

 Otros expertos creen que el hecho de hacer esta revelación a edad muy temprana puede confundir al niño, ya que éste no puede asimilar lo aprendido. Estos especialistas, consecuentemente, recomiendan que se espere hasta que el niño sea mayor.

En ambos casos, los niños deben de enterarse de su adopción, siempre, por medio de sus padres adoptivos. Esto ayuda a que el proceso de este conocimiento sea positivo y facilite que el niño confíe en ellos. Si el niño se entera de la adopción, intencional o accidentalmente, a través de otras personas y no de sus padres, el niño puede sentir confusión y desconfianza hacia los mismos,  (llegando a pensar como si fuera algo malo o vergonzoso) ya que se mantuvo en secreto.

Beatriz habla de su experiencia con respecto a esto “Yo nunca lo pensé, siempre supe que hablaría de esto con mi hija, pues me parece más sano. La mayoría de los de la asociación compartimos esta forma de pensar, pero a los que quieren mantener el secreto los respetamos. Cada niño es diferente y así se tiene que manejar esto, cuando los padres crean que se necesita hacerlo.”

 

Sus emociones y respuestas dependen de su personalidad, de su edad y de su nivel de madurez. El niño puede rehusar aceptar que fue adoptado o puede elaborar fantasías acerca de esta situación. Frecuentemente, los niños adoptados, se aferran a la creencia de que sus padres naturales se libraron de ellos porque eran malos; o pueden creer que fueron secuestrados por sus padres de adopción. Si los padres hablan con franqueza acerca de estos asuntos y los introducen de manera relajada y positiva, es muy improbable que se desarrollen muchas distorsiones.

 

Casas llenas de amor para dar

Existen organismos gubernamentales, principalmente del DIF que están encargados de la mayoría de las adopciones en México, existen casas cuna privadas y sectores de la sociedad mexicana que se han organizado para crear instituciones que cumplen con el mismo fin. Tal es el caso de Vida y Familia A.C. que desde su inicio, en 1985, ha ayudado  a 6744 chicas en desamparo y en proceso de gestación.

            Existen muchas instituciones, aunque no las suficientes, de este tipo en las cuales se puede encontrar ayuda y mucha información, VIFAC cuenta con la siguiente página: http://www.accse.net/vifac/vifac.html en la cual se puede encontrar apoyo y asesoramiento en momentos de crisis, además de encontrar los contactos de la misma.

Como se mencionó con anterioridad, hay cada vez más instituciones que ofrecen colaborar con las mujeres embarazadas en desamparo, sin embargo no todas lo hacen bajo las mejores intenciones, ya que a cambio de resolver el problema inmediato de las jóvenes piden que a manera de pago se otorguen los derechos legales sobre el recién nacido.

Como cabe suponer, no es una decisión fácil, ya que las mujeres que dan en adopción a sus hijos enfrentan conflictos psicológicos, pues no se trata de un acto de desprecio, sino una resolución que se toma teniendo en cuenta su realidad, la cual les impide mantener a su bebé.

La edad de los niños que ingresan a las diferentes casas de adopción es entre los cero y cinco años de edad y usualmente es por abandono, maltrato, abuso sexual, extravío y por controversia familiar. “En los albergues del DIF se encuentran aproximadamente 5 mil niños y niñas esperando ser adoptados; sin embargo sólo un 30% está en condición de adopción”[1]

 

El inicio, cada vez más temprano, de una vida sexual y la desinformación al respecto de los jóvenes mexicanos es una gran causa de embarazo en mujeres menores de edad que no cuentan con los recursos económicos y psicológicos para poder mantener al bebe y darle una vida digna. Además

estas jóvenes, constantemente entre 17 y 18 años, no cuentan con el apoyo de sus familias ni de su pareja.

Es mejor que las madres den a sus hijos en adopción desde el momento del parto, de ésta manera se logra integrar más a la familia y se forma un vínculo desde el principio.  

           

México no apoya a México

Es increíble, pero cabe recalcar, que los países que más adoptan niños mexicanos son España, Francia y Canadá, países de primer mundo en los cuales se les pueden dar a los niños mejores oportunidades para desarrollarse y sobretodo una vida mejor, independientemente de las posibilidades económicas que podrían tener en países como estos, también estarán en contacto con una cultura diferente, una sociedad más abierta y menos discriminatoria.

               

 


 

 

 

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5 Respuestas a “Una cultura que aún no ha sido “adoptada”

  1. hola quiero adoptar uno o dos ninnos, pero no loocalizo la informacion de casas de cunas privadas aparte de vida y familia, me podrian ayudar
    gracias

  2. deseo adptar un niño de tres años me pueden ayudar donde dirigirme gracias

  3. Maria Claudia Cabrera

    MIS PADRES BIOLOGICOS MURIERON.. ¿QUIEN ME ADOPTA? SOY DE VENEZUELA RESPONDAN A MI E MAIL.. marypan92@hotmail.com

  4. yo deseo adoptar 2 hijo niño y niña recien nacidos

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